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viernes, 15 de mayo de 2015

Entrevista a Rafael O'Donnell - ¿Qué es realmente el liberalismo?

Presidente del Club Liberal 1812 de Málaga

O'Donnell: “No hemos sabido trasladar a la sociedad qué es el liberalismo y qué es ser liberal”

¿Qué es realmente el liberalismo? ¿Cuál es la premisa y el objetivo póstumo de esta corriente filosófica y política? ¿Cómo se ha desarrollado en España a lo largo de los años? Hablamos con Rafael O'Donnell, actual presidente del Club Liberal 1812 de Málaga, una asociación que pretende rebatir la confusa idea que se tiene en nuestro país sobre el liberalismo.

Nos citamos con Rafael O'Donnell en su casa. Para quienes no lo conozcan, se trata del presidente del Club Liberal 1812 de Málaga, una de las pocas asociaciones de planteamiento y reflexión liberal que queda en España. Descendiente directo del político y liberal Leopoldo O'Donnell y Jorís, Rafael nos cuenta qué errores han llevado a España a desarrollar una idea incorrecta y confusa, en su mayor, parte del liberalismo. En este sentido, explica qué finalidad tiene dicho club, el cual cuenta con página en Facebook y, dentro de poco, con un espacio en la Web, junto al Club Liberal 1812 de Cádiz. También, de la tradición liberal de otros países. Y, como no, de cómo afronta él, al igual que otros tantos malagueños, las elecciones del 24 de mayo.

¿Cómo y cuándo nace el Club Liberal 1812 de Málaga?
Empieza a funcionar en 1982. Posteriormente, tuvo distintas etapas, con mayor o menor actividad, número de colaboraciones, conferencias. Alrededor del año 95-96, se retoma nuevamente el club, y éste comienza a funcionar de forma más activa. Realmente, nace en esta fecha el Club Liberal 1812 de Málaga, porque el primero era el Club Liberal de Málaga. En el año 2006 se refunda el Club Liberal de Málaga como Club Liberal 1812 de Málaga, y a partir de entonces empezamos a tener una actividad bastante continuada.

¿Actividad en qué sentido?
Al tener socios que colaboran con el club, hacemos actos culturales, conferencias, tertulias e, incluso, actos en la calle. Por ejemplo, hicimos uno el 16 de septiembre de 2012, conmemorando el bicentenario de la Constitución de La Pepa en Málaga, con la promulgación de la constitución en la ciudad. Lo llevamos a cabo en la Plaza de la Constitución, donde intervinieron distintos invitados, dentro de autoridades y personalidades de Málaga. Cada uno leyendo un artículo de la Constitución de 1812 en público. Fue un acto solemne. Allí estuvieron el señor alcalde y el vicepresidente de la Diputación, entre otras personalidades. También personas de la sociedad malagueña que quisieron intervenir. Queremos seguir haciendo este acto, si no en la calle, en otro sitio.

Y las conferencias, tertulias y reuniones, ¿dónde suelen realizarlas? Tengo entendido que se dan cita en el Real Club Mediterráneo.
Allí realmente hacemos las reuniones entre socios y la junta directiva para las comidas, pero ésta es abierta. En un momento determinado, invitamos a alguien o llamamos a cualquiera de los socios que no constituye la junta directiva para que nos acompañen en una comida-tertulia. Por ejemplo, últimamente hemos llevado a los candidatos a la Alcaldía de Málaga para que nos contasen cosas que nos pudieran interesar, como cuáles son sus ideas para el Ayuntamiento. Normalmente, la gente invitada viene únicamente para tocar un tema en concreto. No necesariamente tenemos que tocar el tema del liberalismo. Puede ser muy amplio, como el tema sanitario. Pero todo siempre desde el ángulo liberal.

Ha mencionado el tema sanitario, pero, ¿hay algún asunto que traten con mayor asiduidad en sus reuniones?
Ahora estamos preparando, por ejemplo, una conferencia para el día 18 de junio, y va a tratar sobre los programas electorales desde la óptica liberal. Aún no sabemos dónde se va a llevar a cabo porque se ha cerrado hace un par de días. Pero normalmente las hacemos en el bar Pimpi, en el Ateneo, o en Cajamar. Será partir de las 20:00 horas, y contará con la intervención de Don Bernardo Rabassa Asenjo, politólogo que ha sido hasta hace poco presidente del Club Liberal de Madrid.

¿Cuántos miembros del Club Liberal 1812 de Málaga participan activamente en estos actos? ¿Acude más gente a los mismos?
Somos un grupo reducido, de 25 socios, aunque últimamente se está incorporando bastante gente joven, algo importante para nosotros, pues de aquí a un tiempo el liberalismo se ha confundido -y todavía se confunde- a menudo con el neoliberalismo. Por tanto, nos interesa mucho establecer la diferencia entre ambas corrientes para que la gente lo entienda. También tenemos simpatizantes, como es lógico. Normalmente, nuestros actos superan las 50 personas. Pero activos ahora mismo somos 25 personas.

Habla usted del neoliberalismo como un problema para el liberalismo. ¿Ha llegado a negativizar el pensamiento neoliberal la corriente del liberalismo clásico?
Totalmente. Liberal se es en todo o no se es en nada. No nos vale que, en lo económico, por ejemplo, no se apunte en su totalidad al liberalismo. Tiene que ser en toda su amplitud. Por eso sí que afecta el neoliberalismo, porque confunde, y mucho. Lo que pasa es que, normalmente, a una persona le cuesta trabajo determinarse como liberal. Aun así, yo todavía, salvo los extremistas, no me he encontrado a nadie que diga “yo no soy liberal”.

Pero sí se ha llegado a desprestigiar el planteamiento liberal de un tiempo a esta parte, ¿no?
El problema, más bien, es que no se ha conocido exactamente. En España, nosotros tenemos, a mi entender, un grave problema. No hemos sabido trasladar a la sociedad qué es realmente el liberalismo y qué es ser liberal. En primer lugar, porque no es fácil. Todos los filósofos han tenido que estar calibrando de manera perfecta cada uno de sus aspectos, y al no tener dogmas, resulta más complicado. Pero los liberales españoles hemos errado en la transmisión del mensaje liberal. Llevo en el liberalismo desde los años ochenta, y reconozco que hemos cometido errores para definirlo correctamente.

¿Cuál es, entonces, la idea clave para definir con mayor precisión la corriente del liberalismo?
En su aspecto filosófico, y a mí me parece que encaja bastante bien, la mejor definición la da la RAE. Ésta se refiere al liberalismo como “una actitud que propugna la libertad y la tolerancia en las relaciones humanas”. En política, dice, además, que es una “doctrina política que defiende las libertades y la iniciativa individual, y limita la intervención del Estado y de los poderes públicos en la vida social, económica y cultural”. Creo que intentar adornarlo con otros elementos puede estropearlo.

¿El resto de socios que componen el club liberal comparte esa idea con la que usted concuerda?
No, claro. Ese es el problema del liberalismo, y de que en los países como España cueste trabajo crear un partido con estas medidas. Porque entre nosotros, inclusive, diferimos en asuntos concretos. En lo esencial no, pero sí en matices sobre cómo desarrollar el liberalismo en un aspecto determinado. Por supuesto, hay asuntos en los que puede haber más polémica, como en los temas del matrimonio homosexual o del aborto. Pero claro, incluso en los partidos políticos existe esa dicotomía, por lo que imagínese en las asociaciones liberales, donde se cuestiona hasta lo menos importante.

Pero, en definitiva, tratamos por todos los medios de ser liberales. Y para ello, hay que admitir, ante todo, que un 'contrario' que no esté de acuerdo con su planteamiento puede tener la misma o más razón que usted. Ésta es una máxima liberal, de tal forma que, en un momento determinado, si esa discusión se encona, automáticamente se intenta razonar e incluso pensar que el otro tiene también tiene razón.

Conociendo un poco mejor el concepto de liberalismo que propugnan, ¿cómo se ha desarrollado el mismo en España y en Málaga?
Como decía, en Málaga, y en toda España, hay una enorme confusión. Por esta razón creemos que deben existir los club liberales. Necesitamos trasladar a la sociedad qué es ser liberal, y, desde la óptica liberal, tratar cualquier asunto. Sí es cierto que Málaga, como cualquier puerto de mar, ha tenido la oportunidad de conocer otras culturas, y ha tenido más oportunidad de entender dicha idea. Pero, en su extensión, en España, nos hemos equivocado, lo tengo que decir.

¿Podría destacar entonces algún país donde se halla desarrollado la corriente liberal en su correcto planteamiento?
Hay países en Europa que tienen una larga e importante tradición liberal. En el campo de la filosofía no podría concretar, pero, en lo político, Alemania tiene una tradición como partido liberal que ha dado ejemplo en muchos casos. Como poder llegar a entenderse tanto con socialdemócratas como con conservadores. En Gran Bretaña, lo mismo. Claro, con muchos matices. Pero, para mí, el país que más me ha gustado y me gusta por su tradición liberal es Canadá.

Este país tiene una tradición liberal muy interesante. Dentro del gobierno, los liberales se han entendido en muchos momentos con unos y con otros. Incluso, han llegado a acuerdos puntuales, sin que nadie se escandalizase por ello. Su propia sociedad ha admitido que ésta sea una pauta normal, como aquí pasó al principio de la democracia.

¿Cuál ha sido entonces el fallo a la hora de aplicarse este pensamiento en España?
En toda su historia, siempre ha habido una especie de persecución al liberalismo. Todavía la hay, de hecho. Ayer mismo vi un libro que decía “el liberalismo es pecado”, porque así se hizo y se dijo en la iglesia española. Inclusive, en los años 80, cuando existía la UCD y se hizo una convención del partido en Palma de Mallorca, el obispo de Palma recordó a los feligreses que el liberalismo era pecado, porque entrañaba la posibilidad de excomunión.

¿Es necesaria hacer una lectura de los planteamientos contrarios a la corriente liberal para formarse una idea más correcta sobre la misma?
Naturalmente. Eso debe ser lógico y normal en cualquier persona, y especialmente si se es liberal. En el caso del club, alguna vez se han acercado algunas personas -nosotros no exigimos afiliación, pueden asistir voluntariamente- interesadas por la idea en un principio, y, después de asistir a las reuniones o las conferencias, se han marchado porque estaban absolutamente confundidos.

Principalmente, porque pensaban que éramos un partido político. Por ello, sigo insistiendo en que nos hemos equivocado en muchas cosas. La gente quiere que el Estado le diga lo que tiene que hacer y cómo, y si es una filosofía, ideología o partido, que le diga qué es lo que tiene que hacer, a quién tiene que atacar y cómo tiene que hacerlo. Eso no es liberal. Y en una sociedad donde se piensa así es difícil dar un mensaje que se entienda en torno al liberalismo.

En otro orden, ¿cómo cree que se está desarrollando Málaga en el marco político? ¿Cree que habrá sorpresas en el resultado del 24 de mayo?
Creo que es muy esperanzador. No sé que va a ocurrir al final, pero con el nacimiento de los nuevos partidos se puede volver a recuperar esa transparencia que tanto reclaman. Por un camino y por otro, estoy hablando de Ciudadanos y Podemos, principalmente. Creo que estamos impulsando no tanto adónde pueden llegar estas formaciones con su política sino la necesidad de que esas reformas que plantean en sus programas se puedan trasladar a los otros partidos.

Sin embargo, dicha necesidad de cambio en el panorama político se contradice un tanto con los resultados obtenidos, al menos, en las elecciones autonómicas del pasado mes de marzo.
De acuerdo, pero es que el PSOE es el partido conservador de Andalucía. Lleva toda la vida, y cuando en el poder se lleva toda la vida uno se convierte en un partido conservador. Así que, o se ponen trabas para que esto no ocurra o irá a peor, porque la condición humana parte de esta premisa: es muy fácil corromperse. Al final, por un lado, el PSOE cuenta con una red clientelar muy importante después de tantos años. Por otro, la gente acaba diciendo eso de 'más vale malo conocido que bueno por conocer'. De todas maneras, el PSOE actualmente lo tiene muy difícil.

Enfocando las candidaturas bajo una perspectiva liberal, ¿cuál es el que más le llama la atención?
En el plano liberal, a mi parecer, el que más se acerca al liberalismo -sin llegar a ser liberal- es Ciudadanos. Sobre todo, y especialmente, en lo social. De hecho, le voy a dar un adelanto. Estos días he estado en Bilbao porque me presento a la candidatura de Ciudadanos en esa ciudad, cerrando la lista. Soy el número 29. ¿Por qué? Estando en Bilbao, me lo pidió un amigo. Evidentemente, sin posibilidad alguna de salir. Lo hago encantado porque son amigos, especialmente el número 1 en la lista, David Pasarín, con el que he coincidido en muchos actos.

De hecho, en el acto más importante que hacemos en España, que es el día de La Pepa, en Cádiz -allí se constituyeron unos premios que damos cada año- estuvo Ciudadanos, que en su día no era ni partido, cuando hicimos esa edición. Años después vino Albert Rivera, ya en el partido, a entregar el nuevo premio. Allí nos conocimos y establecimos una relación de amistad.

¿Qué opinión le merece como político Albert Rivera?
Muy buena. El problema es que a veces uno se piensa que las personas cambian cuando entran en un partido, pero en realidad tienen que aplicar políticas concretas que son las necesarias para el partido. Albert es un hombre liberal, sin lugar a dudas.


Fuente: http://noticias21.es/ - J.Ignacio del Río 2015-05-22 20:10:00
http://noticias21.es/malaga/ficha/133836/ODonnell:-%E2%80%9CNo-hemos-sabido-trasladar-a-la-sociedad-que-es-el-liberalismo-y-que-es-ser-liberal%E2%80%9D.html#

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